alt¿Para qué sirve un juez? Magic es solo un juego en donde cada jugador arma un mazo a gusto y compite contra otro. Digamos que haciendo una tonta analogía, sería como armar un vehículo de carreras con muchas partes, viendo cuales combinan con mejor, una con la otra para hacer que el vehículo tenga la mayor velocidad, sin descuidar la estabilidad y otras características para vencer a los demás en la carrera. Entonces, si es así de simple y yo puedo jugar con mis amigos en el colegio, universidad o en la cocina de mi casa, ¿para que sirven los jueces? ¿Qué le puede aportar un juez al juego?


Hace ya muchos años, una persona llamada Richard Garfield presentó un juego a una empresa llamada Wizards of the Coast que con el tiempo se llamó Magic. Magic era un juego increíble, cada jugador contaba con cartas diferentes que podía coleccionar, elegir las que más le gusten con el fin de lograr un mazo poderoso y retar a sus oponentes. Podías eliminar a tu adversario tirándole muchos daños por la cabeza, jugando muchas criaturas rápidamente, también controlando la mesa o jugando un combo imposible de detener: las opciones estaban al alcance de todos y las mismas mutaban constantemente.
La idea era muy original para la época, ya que le daba al juego una vitalidad y dinámica nunca antes vista. Las posibilidades de estrategias eran ilimitadas y eso sin contar con las distintas cartas que saldrían en el futuro dándole más y más opciones a todos los jugadores.

Si algunos de Uds. en algún momento leyeron las reglas, sabrán que existe lo que se denomina “la regla de oro” del magic. La regla de oro dice que si una carta contradice lo que dice una regla, en el juego se tomará como regla la carta y no la regla del juego. Todo marchaba sobre ruedas, las habilidades eran pocas: volar, arrollar, dañar primero, prisa. No había muchos problemas. Pero con el tiempo las cosas se complicaron un poco, se crearon nuevas habilidades como dañar dos veces, ciclo, aterrizar, estimular, afinidad, mantenimiento acumulativo y la lista continua agregando nuevas habilidades por cada nueva edición. Sin duda las cosas comenzaban a complicarse.

Imaginen que cada carta que se juega está cambiando las reglas del juego. Es decir, cada nueva carta, tal como la teoría del caos, hace que todo el mundo cambie de dirección y tengan que tenerse en cuenta numerosas variables para saber como resolver alguna jugada. Para resolver eso se necesitaba alguien que comprendiera bien las cosas. Por supuesto, siempre existía en un grupo de jugadores alguien que se destacaba ya sea por experiencia o porque comprendía muy bien la mecánica del juego, pero claro, era también parte de los jugadores y algunas decisiones podrían no ser tan acertadas.

Esto nos lleva a pensar en una de las primeras razones para tener jueces en el evento y esa razón son el conocimiento de reglas. Los jueces -como ya sabrán- para certificarse como tales rinden un examen para demostrar su conocimiento en las reglas del juego. A lo que se enfrentan todos los jugadores al comenzar a jugar son las dudas al resolver una situación: ¿Tengo que arrollar todo el daño excedente o puedo asignarle 5 daños a una criatura 1/1? ¿Y si hay una Cruzada en juego? ¿El finkel tiene bonificación por ser azul y también por ser negro? ¿Qué es el coste de maná convertido?

Hace mucho tiempo atrás, en el principal centro de juego en Buenos Aires allá por la avenida Santa Fe, con los jugadores más importantes del país cuando no se podía solucionar una determinada situación no era extraño que el organizador diga “no sé, mezclen y comiencen otra vez” o “vuelvan atrás la jugada y jueguen distinto”. Pero esos son tiempos antiguos. Por supuesto que no existen los jueces perfectos pero ya no hacen esas cosas y siempre es bueno tener a alguien que estudió para certificarse y que te de respuestas a las preguntas que surgen en tu lugar de juego. Claro está que para jugar en la cocina de tu casa no vas a necesitar un juez, aunque existan actualmente jugadores que tienen el teléfono del juez amigo en la agenda del celular para llamarlo por algún problemilla.

Sin embargo, el decir que los jueces solo están para conocer de reglas es solo ver la punta del iceberg. Tienen una mayor incidencia, especialmente en los torneos. Las reglas no lo son todo, también están las políticas y los jueces están capacitados para aplicarlas. Esto en pocas palabras es lo que permite entre otras cosas determinar que sanción se le debe aplicar a un jugador que roba 4 cartas con un Brainstorm ¿Será siempre la misma penalidad? ¿Se soluciona de la misma forma si es un FNM o un PTQ?. Las chances de que los jugadores cometan errores en el juego son grandes y hablo de errores ya que si se considera que alguna de estas faltas fueron intencionales la solución es tomar las pertenencias del tramposo y recomendarle que se tome el 37 que lo deja en la esquina de la casa.

También los jueces ayudan a los organizadores a que los torneos salgan lo mejor posible, ya sea en un evento premier o una tienda, los jueces se ocupan de lo referente al torneo, atender las llamadas de los jugadores, responder dudas existenciales como la resolución de un Fact or Fiction cuando solo salen tierras mientras que el TO puede seguir con las obligaciones del local: ofrecer juegos de PS2 (piratas u originales) y veder un número del “Niño Ardilla Vengador Mutante” al doble de su precio a una pareja de otakus ya que “es el último y es muy difícil de conseguir”.

Todo esto se resume en que los jueces están para ayudar a los demás, dando información sobre reglas y de cómo llevar las los torneos adelante. Son una ayuda importante no solo para los organizadores si no que también para los jugadores. Si bien los jueces no somos perfectos y cometemos errores, les puedo asegurar que nuestra intención es ayudar a los jugadores a que se sientan cómodos y confortables en cualquier torneo del que deseen participar. Usen a los jueces. Si sospechan de algo, llamen a un juez que él les aclarará lo que ocurre y tratará de solucionar junto a Uds. el problema.

Piensen en un escenario en el cual no existiesen jueces, ¡pobres los jugadores! Al principio no pasaría nada pero no ganaría el mejor jugador, ni siquiera el más tramposo o aspirante a mago, ganaría el mas pulenta que amenace a los demás jugadores: “Pibe, estás seguro que vas a bloquear? Tu vieja no vive en Corrientes 4423 2º J? Esa zona es jodida, un auto le podría pasar por arriba” Y claro, vos querés a tu viejita que te dio a luz y te mantiene a pesar de tus 35 años. Pero lamentablemente, los jueces no tienen ojos para estar pendiente de cada partido en cada mesa, hay otras tareas que requieren atención y no pueden estar pendiente de todos los partidos al mismo tiempo. Por eso cada jugador es responsable de su juego y es el encargado de llamar a un juez si sospecha de algo. Recordemos que el preguntar si alguna jugada es posible o pedir verificar algo es perfectamente legal, lo que no pueden es reclamar una sanción a grito pelado "Descalificalo, se olvidó de enderezar la montaña y lo está haciendo ahora, si te olvidaste, te olvidaste, en el barrio jugamos así, con reglas duras!".

Por eso de ahora en adelante, si pensás que tu oponente te está caminando o su amigo le está pasando mediante lenguaje de señas las cartas que vas robando, no dudes en llamar a un juez que para algo están, están para ayudar.