ImageEn nuestra octava entrega vimos cómo el plano de Rath se prepara para la invasión a Dominaria. En las siguientes tres entregas, nos introdujimos en la historia del continente de Jamuraa, los acontecimientos que suceden durante Espejismo y Visiones. Hoy finalmente volvemos al "presente" de Dominaria para ver qué ocurre allí mientras Gerrard y la tripulación del Vientoligero están en Mercadia y Crovax asciende al poder en Rath.

Título: Prophecy

Autor: Vance Moore

 

 Este libro nos introduce en la idiosincracia de la civilización Keldon, manipulada años atrás por el escolar Gatha (ver la historia de Urza's Destiny), quienes basan su vida en la violencia, y tienen necesidad de esclavos para fortalecer su sangre, que se debilita con el paso de las generaciones, al mismo tiempo que nos lleva nuevamente al continente de Jamuraa.

Durante siglos, los guerreros de Keld se han estado preparando para el Atardecer, la apocalíptica batalla final que señalaría el fin del mundo. Antiguos textos Keld hablan de los cinco poderosos vientos que asolarán la tierra seleccionando a los habitantes de Dominaria. Cuando soplen esto vientos, sólo los fuertes sobrevivirán.

 Latulla, una capataz Keldon y artífice consumada ha interpretado en estas profecías un llamado a invadir el norte de Jamuraa, que cree alguna vez perteneció a Keld. Pretende reclamar este territorio por la gloria de Keld y para expandir su influencia personal. El Concilio Doyen conoce las motivaciones políticas de Latulla, y no respalda su cruzada, pero tiene dos razones para continuar su guerra: ella está probando una gran cantidad de nuevas armas artefacto, y el concilio está de acuerdo en establecer presencia Keldon en el continente más grande de Dominaria.

 Latulla apunta sus cañones a la Liga Kipamu, una unión político-militar de ciudades estado Jamuraanas. Sorprendidos por el interés de Keld en su tierra, la liga no está preparada para la brutal invasión Keldon. Desorganizados y separados por rivalidades internas, el ejército de la liga está totalmente desnudo frente a las modernas tácticas de guerra Keldon.

 

 Encima, la relativa estabilidad política de la región le permitió a los magos de Jamuraa focalizarse no en el arte de la guerra, sino en un nuevo tipo de hechizos conocidos como magia rística. Los hechizos rísticos son simple y rápidos, pero sacrifican estabilidad por velocidad. Las abundantes reservas de maná de Jamuraa convierten la magia rística en algo simple de manejar pero también simple de anular por otro mago. Los artefactos y criaturas creados con magia rística son más frágiles que los creados con maná obtenido cuidadosamente.

 El primer objetivo de los Keldon es Kinymu, una ciudad miembro de la Liga Kipamu. Los ataques iniciales son breves y brutales: los Keldon destruyeron villas enteras, masacrando a las tropas defensoras y tomando un gran número de prisioneros. Entre ellos se encuentra Haddad, un soldado de la Liga que cae en manos de Latulla y se convierte en uno de sus esclavos personales. La historia sigue la invasión en parte desde los ojos de Haddad.

 Latulla ordena la construcción de un asentamiento permanente Keldon en terreno jamuraano y la liga envía a sus soldados a evitar que lo logre. Pero sin un comando centralizado, la liga sufre pérdidas sucesivas y Latulla consolida su poder en la costa. Los Keldon comienza a extraer de terreno jamuraano "tafu", piedra motor de artefactos (alguna relación con las piedras de poder Thran?) que ellos consideran es "la sangre de los héroes", quienes perdieron el territorio jamurano a manos de demonios hace muchas generaciones. Junto a Latulla se mueve Greel, un extraño personaje cuyos poderes provienen de vidas ajenas y mueven los artefactos de Latulla al tiempo que aterroriza a sus enemigos.

 Temerosos de la armada de Latulla, la liga Kipamu busca a Teferi, el caminante de planos de Jamuraa, para que los ayuden contra los Keldon. A su vez, Teferi contacta a Barrin, su antiguo rector en la Academia Tolariana. Barrin acepta ayudar, no por su relación con Teferi, sino porque él y Urza saben de la conexión de los Keld con los preparativos (que ya llevan varios siglos) de la Academia para enfrentar la invasión phyrexiana. Ni Urza ni Barrin pueden asegurar qué lado elegirán los Keldon, y necesitan conocerlos mejor para prepararse para lo peor.

 Con la autoridad de Teferi, Barrin viaja por toda la liga reorganizando la estrategia y el desplazamientos de tropas, estableciendo un programa de escoltas aereas para los envíos de la liga. También llega al campo de batalla junto al principal general de la liga, Mageta el León, para intentar maximizar las ganancias de la liga y minimizar sus pérdidas en esta guerra. El increíble uso de máquinas de guerra hace necesaria la presencia de Rayne, esposa de Barrin (ambos padres de Hanna, navegante del Vientoligero), para ayudar con los artefactos de la liga. Junto a ellos están también Jolrael, una poderosa hechicera amiga de Teferi, y Alexi, maga céfira.

Incluso aliados con los guardianes de Jamuraa y los maestros de Tolaria, la Liga Kipamu pierde terreno frente a las brutales tropas de Latulla. En un intento por incrementar aún más su poder, Latulla caerá en desgracia al intentar en el momento erróneo despertar a los viejos guerreros Keldon que, según la leyenda del Atardecer, se levantarán de la Necrópolis para guiar al pueblo a la victoria. Exiliada a Jamuraa, la capataz Keldon comenzará a perder terreno frente a la liga, y hacia el final logrará matar a Rayne, lo cual sentencia su propia vida al atraer sobre sí misma la cólera de Barrin.