ImageMi última nota para esta columna fue la historia de Apocalipsis, el fin de Dominaria como la conocíamos. Y casi fue el final de esta columna, como muchos pensaban (quedaba bien, ¿no?). Lo cierto es que prometí notas sobre el Ciclo de la Era Glacial, y de colgado no tomé notas sobre esos libros, así que voy a tener que revisarlos antes de escribir sobre ellos (o tal vez releerlos, valen la pena, un aplauso para Jeff Grubb). Se los debo para dentro de un tiempo. Conseguí el libro de Odisea y el de Tormento, así que si consigo el de Juicio, podría deleitar a los seguidores de la historia de Dominaria con otro terceto de notas resumiendo la historia de Otaria; y si la no-convertibilidad me ayuda un poco, tal vez pueda comprar el último libro de la primer trilogía de Legends y resumirles esa historia, mientras WotC ya anuncia una segunda trilogía de Legends a cargo de Scott Mc Gough.

Mientras tanto, como para pasar el rato y reactivar Dominaria, les ofrezco un breve resumen del último libro que leí: The Secrets of Magic, una antología de 10 cuentos editada por Jess Lebow, ordenados cronológicamente.

Ambientada en la antigüedad helada, "For want of ink", de Paul Thompson nos cuenta cómo el joven escriba Barrinalo y sus compañeros intentan poner por escrito la mayor cantidad posible de hechizos que conozca el moribundo mago Pharon. Tras dictar el larguísimo hechizo utilizado por Urza para destruir Argoth, en los últimos pasos la tinta se agota en toda la ciudad, y el joven Barrinalo es el único que puede oír las palabras finales del viejo mago, quien se le aparece en forma etérea y le confiesa que debe convertirse en mago, ya que su destino está en el futuro lejano, en una isla. Bajo amenaza, confiesa esas últimas palabras a una maga local, cambiando un par de detalles sobre cómo proteger al mago que lanza el hechizo. Mientras abandona la ciudad, una gran explosión a sus espaldas hace eco al nuevo nombre que adopta tras no poder escribir su nombre completo en el registro de la guardia. Por falta de tinta, a partir de ahora será sólo Barrin.

Una villa está asolada por la plaga, y nada puede hacer una pequeña niña para evitar la muerte de su madre en "Song for the plague rats", de Philip Athans. Las ratas están por todos lados y parecen imparables. Llorando en el cementerio, la niña se encuentra con un niño muy bien vestido, que dice venir del castillo que domina la villa, donde mora su padre (que es aparentemente quien trajo la peste y las ratas), y le enseña a la niña una canción que hace que las ratas la obedezcan "a-la flautista de Hamelin". La niña demuestra tener más poder del esperado, y tras alejar a las ratas del pueblo, las guía al castillo, donde entrando por una entrada auxiliar, descubre al noble en plena tarea necromántica con el cuerpo de su madre. Su furia desata su poder y tras un extraño duelo, destruye al noble, salvando por poco al niño, quien asombrado ante el poder de la pequeña Ravi, se postra a su servicio, ahora dueño del castillo y del título de Barón Sengir.

En "A nut by any other name", de Nate Levin, en la época pre-invasión, un par de elfos, unos gorilas, algunos treefolk y un ermitaño trastornado y sus ardillas se enfrentan a un campamento humano que amenaza con expandirse consumiendo los límites de un bosque.

En "Goblin King", de Jim Bishop, un pobre diablo que es parte "estratégica" de un ejército humano se convierte casi sin querer en rey de los trasgos, y los ayuda a terminar de darle paliza al ejército de su ex-general con las tácticas no ortodoxas y cuasi-suicidas de los trasgos.

Supongo que ambientado en la época de Espejismo y Visiones, "Burning vengeance", de Chris Parmas relata la historia de un grupo de piratas perseguidos por los Zalphir. Tras un abordaje, toman prisionero al capitán y un niño pide ser parte de la tripulación. A regañadientes lo dejan quedarse, y sólo tras demostrar su valía al ayudar a los piratas a escapar de una trampa aceptan a Sisay –no, no es nombre de varón- como parte de la tripulación.

En "Like spider's silk", de Cory Herndon, una araña gigante y sus pichones interrumpen un casamiento entre un príncipe humano y una elfa que iba a ayudar a unir ambos reinos.

En mi última entrega, durante Apocalipsis, les conté que "Bo Levar muere generando un espacio inaccesible para Yawgmoth en un recóndito lugar del océano". Retomando de allí, J. Robert King nos cuenta en "Behold, the Fish" sobre el extravagante grupo de tritones (exiliados vodalianos) que viven en esa burbuja, deleitándose de las artes y viviendo la buena vida. Tras la nube devastadora de Yawgmoth, deben salir a explorar lo que haya quedado de Dominaria, y se encuentran con muy pocos remanentes de la devastación, pero lo suficiente como para volver a empezar una civilización bajo las aguas.

Avanzando un poco más en la continuidad, en "Journey home", de Will McDermott, nos encontramos al enano Balthor, uno de los pocos sobrevivientes en la tierra, buscando algo para comer o que llevarse del campo de batalla de regreso a su hogar en Otaria. Comida encuentra muy poca, y entre las armas que puede rescatar, sólo destaca una vara. En el camino se encuentra con Mátoc, un bárbaro que le ofrece unirse a su tribu una vez lleguen a las montañas Pardic. Allí debe entregar su más preciada posesión, su hacha, al jefe y combatirlo sólo con su vara. Así se gana un lugar en la tribu, y meses después entrega su verdadera más preciada posesión a su amigo Mátoc: una espada bárbara (MUY grande) que re-forjó de la vara que había encontrado, y que estaba hecha de metal Thran, y si su información no era incorrecta, había una sola persona que conociera y usara ese material: Urza. Cómo llega esa espada a Kamahl, y Mátoc se convierte en lavamante será otra historia.

Todavía algunos años antes del comienzo de la historia de Odisea encontramos un imperio tritón bajo el mar cerca de Otaria, y dos reyes cefálidos subyugados al poder del Emperador tritón Tajaras: Aboshan y Llawán. En "Stolen harvest", de Vance Moore, el joven y ambicioso noble Laquatus arruina el mega-hechizo que absorbe el poder y la vida de casi todos los tritones que sirven a Tajaras para dar nacimiento a un número mucho mayor de tritones adultos. Coloca en su lugar al rey Aboshan y con unos hechizos más de por medio, en lugar de tritones, de los huevos emerge un ejército de cefálidos maduros obedientes a Aboshan, lo cual cambia completamente el balance de poder en el mar... y el lugar de poder de Laquatus en él.

Y por último, en "Family man", de Scott McGough, el necromante Virot Maglan asegura el poder de su familia entre las otras familias que manejan la magia negra en la ciudad, ayudado por el poder de un tal Kuberr. El costo al principio es ínfimo, pero su ambición lo hace ir escalando en sus tratos con Kuberr, hasta que termina matando a su propia familia en su nombre a cambio de la inmortalidad para servirlo. Finalmente deja atrás su nombre para unir a todas las castas de la ciudad en una sola "familia" que adora a Kuberr y lo llama "Patriarca".

Próximamente escribiré los resúmenes que les debo, probablemente comenzando con la trilogía de la Era Glacial... espero que pueda ser antes de que este "bloque" se vaya de Extendido.