THE MAGIC TUTOR

El cuidado divino de las cartas



 por Adrian Estoup

   Recuerdo como si fuese el día de hoy, ese invierno de 1999, cuando pasé por la vidriera de El Club del Cómic y un cartel no muy grande decía "Aprende a jugar Magic The Gathering". La verdad es que no conocía el juego en detalle pero siempre tuve ganas de aprender. Mi limitación era que en el ámbito que yo frecuentaba nadie sabia jugar, y no quería que este juego se convirtiera, como pasó con tantos otros, en un simple conjunto de cartas extrañas en algún lugar de mi casa sin un objetivo mas interesante que mirar los dibujitos..

   La persona que me explicó amablemente a jugar (cosa que haría yo años después con el mismo set de cartas del Starter) me sugirió que comprara un mazo para poder empezar a jugar con cartas mas poderosas que las que repartían ahí y viera otras combinaciones. Lo primero que compré fue un mazo de Quinta Edición. En esa época Sexta ya estaba en el mercado, pero igual me compré el de Quinta, ya que tenía la gran ventaja de traer un libro de reglas para perfeccionar mi conocimiento sobre el juego. Conocimiento que por supuesto no me sirvió de nada puesto que las reglas de Sexta ya estaban dando vueltas y por si no lo saben Sexta fue EL cambio en las reglas de Magic.

   Cuestión que yo estaba muy contento con mi mazo de 75 cartas, con mis tierras, pero como ya estarán pensando, no me quede ahí. Al principio compré principalmente boosters, luego algún que otro mazo preconstruido, otros mazos para tener tierras con las cuales poder jugar. Después llegaron lo Prereleases, los GP Trials, los PTQ, los Nacionales y en poco tiempo esas 75 cartas se convirtieron en mas de 20.000 que ya eran utilizadas para fines no tan nobles como jugar al Magic.

Algunas de estas utilidades son:

  • Apoyavasos
  • Indice del libro de turno
  • Tarjetas personales (escribir con liquido blanco)
  • Detener la activación de una Bomba como Mac Giver
  • Y porque no, parche en algún vidrio roto del cuarto
  •    Claro que un porcentaje mínimo de nuestras cartas pueden llegar a este tan desprestigiado fin, este destino es para cartas como Puma Marcado o también un Gorila Salvaje (cartas útiles si las hay!!!) pero... ¿qué hacemos con todas las otras? ¿cómo las guardamos?

       A lo largo de este tiempo he utilizado numerosos métodos, algunos mucho más exitosos que otros, para poder mantener mis cartas ordenadas de un modo lógico y que ante la necesidad de encontrarlas, supiese hacerlo sin tener necesidad de, por ejemplo, levantar al gato de su caja de arena para ver si nuestro Spiritmonguer esta ahí. Es que al Michi le gustan mucho las cartas multicolores.....

     

    Cuando mis cartas no eran mas que unas 600, lo ideal era tener una carpeta en donde almacenar todos nuestros queridos cartoncitos. Por supuesto, además de las carpetas, están los folios especialmente diseñados para tal fin, en donde entran 18 cartas por hoja, algo realmente práctico. Claro que tenia el grave problema de llevar todas las cartas a los torneos y al ponerme a cambiar, las cartas que querían las personas con las que cambiaba eran justo las que no quería cambiar... y la verdad me empecé a cansar de los insultos a mi persona, a mi abuela y a otros parientes.

       Este maltrato constante por parte de mis compañeros jugadores me hizo reflexionar sobre cual era la mejor forma de llevar solo lo que quería cambiar y no mi colección completa de cartas invaluables, tales como el Rhox (el que tenga algo que decir de mi querido Rhox, que me mande un mail y lo discutiremos en privado). Como casi siempre la respuesta más simple es la mas acertada, llegue a la conclusión de que el comprar otra carpeta y dividir los folios en 2 mitades -una con las cartas para cambiar y la otra con las de la colección- era la idea mas acertada. Tan acertada fué que hasta el día de hoy la sigo utilizando y no solo eso, sino que muchos otros se copian de mi, negando que todos se copiaron de mi, el gran inventor de esta brillante idea.

       El tiempo siguió pasando y como era de esperarse, las cartas se siguieron acumulando en mi humilde morada. Por supuesto, a mayor cantidad de cartas, más carpetas se necesitan lo que aumento el costo no solo de las antes nombradas carpetas sino también el guardado de los cartones: meter la cartita en el folio, sacarla, poner un folio nuevo, cambiar esta de lugar, utilizarla para un mazo, etc, etc, etc, no es algo que podríamos llamar divertido. Por lo tanto, las pilitas de cartas, perfectamente divididas por "estas se usan"; "estas no se van a usar nunca"; "el universo no sabe que esta es la carta que cambiara el Metagame pero yo sí, entonces no la cambio", entre otras comenzaron a aparecer por todas partes, como una bacteria que pulula por todas partes. Como ya vivía con mi novia y para no tener conflictos con discusiones tales como "donde me metiste los Conocimientos Acumulados!!" o también "no ves que estas son de Apocalipsis y estas de Urza Saga!! No entiendo como no ves la diferencia" decidí implementar otro método de almacenamiento y clasificación.

    Así llegaron a mi vida las hermosas cajas de cartón alargadas A.K.A. CCA.

       Muchos sabrán de lo que hablo, pero otros se preguntaran ¿Qué son las CCA?. Las CCA, mi amigo, son unas cajas de cartón especialmente diseñadas para guardar cartas, pueden guardas 1000 cartas en su interior (con ganas, algunas más) y como prácticamente no dejan espacios entre las cartas y los bordes, las cartas no se golpean y quedan siempre bien. Compre algunas de estas cajas en mi comiqueria amiga y pude eliminar de una buena vez por todas las pilas que pululaban por el departamento.

       Pero que pasaría con esas cartas que no quería llevar a cambiar pero tampoco las quería poner en las CCA por ser TAN, pero TAN valiosas para uno?

       Mis pensamiento me perturbaban... ¿qué haría con mis cartas más valiosas?

       Dios, Alá, Jebus, Mahoma, Elefante de muchos brazos, Facha Martel, denme la respuesta desde el mas allá!!!!

       Una luz ingreso a mi ventana y una especie de mano dejó en la ventana de mi habitación una caja que no pude distinguir bien, ya que me había desmayado sobre la cama.

       Dos días después (aunque muchos dicen que fue solo una tarde y que fue una gripe en vez de una señal), recupere la visión, fui poco a poco recuperando mis signos vitales, veía una cajita al borde de la ventana, pero mis fuerzas eran tan pocas que me era imposible levantarme. Una voz, esta vez no tan mística como mi visión, llego desde el comedor:

       -¡¡Adrián, levántate de una buena ves!! Te pensas que por estar enfermo te vas a quedar todo el día en la cama?

       -Mhqumhe? Dije yo, con mis cuerdas vocales aun débiles.

       -No me hagas que te tire con un balde de agua y ahí te dejo tu amigo una caja que anda a saber que tiene. Levántate te dije

       Seguramente, mi madre estaba delirando, la caja que estaba ahí no era de un amigo, era una señal desde el mas allá... ni que fuese un esquizofrénico.

       La "caja" en cuestión era un nuevo tipo de protector, pero no un protector cualquiera, eran los TOPLOADER... ¿y que son estos TopLoader? Estas cajitas son, ni más ni menos, que unos protectores plásticos (pero ojo, de plástico duro eh!) que nos permiten guardar nuestras mas preciadas cartas (no Spampinato, el Avarax no es una de las cartas "valiosas") y de esta forma mantenerlas protegidas de todo, ya sean golpes involuntarios o desastres naturales como Maremotos u Obliterares.

       Claro está que la perfección llega a todo, y podemos ver aquí un protector que solo vi una vez en mi vida, y de verdad son de lo mejor que hay.

       Lo bueno que tiene este último es que cierra casi herméticamente y no tiene ninguna parte "abierta" como si tiene el TopLoader

       Así que ya saben, si quieren guardar cartas y viven en el subdesarrollo como yo, aquí tienen muchas opciones.

       Para finalizar y como no puede ser de otra forma, les paso una lista de cómo NO tienen que guardar las cartas o también para que no pisen el mismo palito que pise yo:

       1- No las guarden dentro de sobres grandes – Ese sobre lo use para mandarle la cartilla de Navidad a la tía Maruchi... ¿qué, tenia algo adentro? Te juro que no me di cuenta...

    • 2- No las guarden dentro de libros – ¿Ahí había cartas? Se lo preste a Jacinto, el hijo de la Tía Maruchi que se fue al Machu Pichu por 3 meses y quería algo para leer.
    • 3- No las guarden en sobretodos viejos – ¿El sobretodo verde? Se lo di al Ejercito de Salvación, estaba todo viejo. ¿Qué, lo necesitás?
    • 4- En la caja de la licuadora nueva – Si, vi la caja, se la di a un cartonero que me dio lastima y me pidió algo de cartón. Se fue chocho...
    • 5- Ni se les ocurra en la billetera – No me mires y dame todo pendejo!!!

       Bueno, nada más, los dejo porque me tengo que ir a lo mi tía Maruchi a buscar algunas cartas.

     

    Adrián

     

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