Para cerrar el año 2012 el cual fue muy especial, les traemos una serie de entrevistas a personajes muy importantes en nuestra historia, los campeones nacionales que dio el Magic Argentino. Algunos siguen entre nosotros y los podemos ver en las mesas de juego regularmente, otros ya dieron un paso al costado y sus prioridades pero todos en mayor o menor medida siguen en contacto con el juego. 
 
Para comenzar, nada mejor que iniciar esta serie de entrevistas con el primer campeón nacional, Pablo Mántaras, quien en 1997 se coronó campeón argentino. 
 
Hola Pablo ¿Como conociste el juego y empezaste a jugar?
 
Conocí el juego a través de un amigo que había comprado un starter de Cuarta Edición, allá por 1995, y me invitó a jugar unas partidas. Me enganché automáticamente, era exactamente lo que estaba buscando: un juego de estrategia con una cuota de azar. Después los convencí a los hermanos Do Rego de empezar a jugar y a partir de ese momento el hobby empezó a tomar más relevancia.
 
¿Qué recordás del Nacional que ganaste? Como te preparaste para el torneo?
 
Recuerdo que eran épocas de mucha diversión y camaradería, entre la gente que jugaba (a los que podríamos denominar como la "Primera Generación" de jugadores) tenía muchos amigos muy queridos (Nacho, Gero, Douglas, Andres Werner, Alejo García Alonso, por nombrar algunos) con los que alternábamos testing con muchas otras actividades, especialmente salidas.
 
Te diría que el Nacional 1997 podría ser definido como la "etapa Vintage", para los que jugábamos habitualmente en esa época era un hobbie, casi todos teníamos trabajo y/o estudiábamos, y no había gente realmente dedicada a entrenarse todo el día (como pasó después con la llegada de los chicos más jóvenes, que en su gran mayoría estaban en la secundaria).
 
Respecto del nacional, me acuerdo -puntualmente- que no éramos muchos (pero sí estaban los mejores del momento) y que se hizo en el Club del Cómic que en ese entonces estaba en Av. Santa Fe y Ayacucho.
 
¿Cuál fue el formato del evento? ¿Recordas si había una estrategia particular o bomba del formato?
 
Se jugaron primero las rondas de draft y después las de Estándar. El Top 8 fue definido con los mazos de Estándar. Creo que la mejor estrategia era la de mi mazo (la explico más abajo), también estaba bueno el mazo de Ezequiel Do Rego (CounterBurn con Wildfire Emissary y Hammer of Bogardan).
 
¿Qué mazo jugaste? Cómo te fue en Estándar y en el Top 8.
 
En T2 jugué un Mazo UW CounterPost, con Ezequiel Do Rego habíamos viajado ese año a EEUU y allá me compré los Thawing Glaciers y los Kjeldoran Outposts (que acá eran inconseguibles ya que el mercado del cambio era bastante chico). Las dos cartas daban mucha "card advantage" (un concepto todavía poco explorado en esa época) y los counters y el removal se ocupaban de cualquier otra amenaza.
 
  
 
Creo que no perdí ningún match (sí algunos games). En la final jugué contra el gran Diego Rivas que tenía un mazo MonoGreen muy tuneado para ganarle a Control (nos conocíamos bien, y creo que él sabía que yo iba a jugar ese mazo), con varias criaturas intargeteables, Winter Orbs y City of Solitude en el sideboard.
 
¿Fue tu mayor logro en el Magic?
 
Sí, creo que fue mi mayor logro, ya que fui el primer campeón Argentino y, además, me permitió jugar el Mundial de 1997 y tuve la suerte de compartir el viaje a Seattle con tres tipazos (Gero, Ale Gimena y Diego Rivas), la pasamos muy bien.
Sin perjuicio de  ello, Magic también me dio otras grandes satisfacciones. Por ser el primero del ranking en el año 1998 Ediciones de Mente me pagó un viaje para jugar el GP Birmingham y en el año 2000 gané el PTQ New York, el premio eran los pasajes para ir a jugar en el Pro Tour. No estuvo nada mal para un hobbie! 
 
¿Cómo era el Magic en esa época? ¿Tenías un team con el que testeabas y te preparabas?
 
En general, no se testeaba demasiado. Mi team eran los hermanos Do Rego y después se sumó mi querido amigo Gabriel Michelena (el glorioso Torre de Urza Team, más conocido como "el TUT"). Con ellos en 1996 fundamos el primer club de Magic de Argentina, incluso anterior a la Arena de Douglas Maioli, y nos juntábamos ahí a jugar.
 
¿Participaste de proyectos relacionados con Magic pero fuera de una mesa de juego?
 
En su momento escribí unos cuantos artículos para la página web Necro (algunos todavía se deben acordar de la columna del Dr. Mundungu, que era una parodia a los estereotipos de los jugadores) y después le di una mano a  Santiago Do Rego en la revista Master escribiendo la columna del Coronel Marcelo (un juego de palabras para unos pocos entendidos). 
 
¿Seguís jugando Magic? ¿por qué dejaste?
 
Sigo jugando de vez en cuando con el Magic Workstation, pero no me quedan cartas reales.
 
Dejé porque, en su momento, decidí priorizar otros objetivos personales (entre otras cosas, me recibí y empecé a tener mayores responsabilidades laborales) y, además, todos mis mejores amigos también fueron dejando (y ese aspecto era para mí una motivación esencial).
 
Paralelamente, el juego se encareció mucho, también se volvió mucho más competitivo y aparecieron nuevas camadas de jugadores que estaban dispuestas a tomarse las cosas mucho más en serio.
 
Era la evolución natural, y creo que los más viejos nos fuimos dando cuenta poco a poco que era el momento de "colgar los guantes".   
 
¿Como es tu vida en la actualidad?
 
Soy abogado y trabajo en el Poder Judicial. También soy docente universitario. 
 
¿Crees que en algún momento volverás a jugar?
 
Como te dije antes, juego de manera casual con el Magic Workstation.
 
No creo que vuelva a jugar competitivamente, salvo que fuera un evento limitado o alguien me prestara cartas (por ejemplo, cuando en el año 2004 estuve en NY estudiando, el querido amigo Luis Neiman me prestó mazos y jugué varios torneos con él en el extinto Neutral Ground, fue muy divertido).
 
¿Que cosas te dejaron magic en despues de ser durante tantos años una referencia a nivel nacional?
 
Muchas cosas, pero por sobre todo me dejó amigos entrañables, increíbles experiencias personales (sobre todo los viajes) y una gran colección de fabulosos recuerdos. Más no podría pedir.

{fcomment}