ImageNuevamente tengo el gusto de escribir un par de líneas para ustedes en este rincón que poco a poco va creciendo. Hoy les voy a contar una particularidad que se realiza una vez al mes en nuestro oscuro sótano.

Hace ya mucho tiempo (cuando ya veníamos jugando el “torneo de comunes” desde hace rato) buscamos la forma de darle una vuelta de tuerca a esto que veníamos jugando. Pero no como algo planeado ante una necesidad, sino como una variante para incentivar nuestras propias ambiciones lúdicas.

Fue así como de un día para otro surgió de entre la muchedumbre la idea de jugar por equipos.

¿Quién no a jugado Magic de a más de dos personas? De pequeño, cuando Magic recién comenzaba  a ser ese pasatiempo que ahora tanto aprecio, entre mi grupo de amigos surgieron posibles variantes a las normas ya estipuladas del juego. Recuerdo épicas batallas de Magic de hasta seis participantes, las cuales eran casi interminables, y que se hacían más interminables aun cuando bajaba mi segundo Congregate (todos jugábamos agro, así que imagínense).

Grata fue mi sorpresa cuando me entere que mi grupo de amigos y yo no éramos los únicos que habíamos sido capaces de imaginar semejantes escenarios, llenos de intriga, conspiración, alianzas y (de vez en cuando) algún ganador.

Entonces: ¿Cómo transmitir esta experiencia idealista en algo que pudiéramos hacer, tal vez, una vez al mes?

-“Hagamos torneos por parejas” surgió por ahí. Y eso hicimos.

Nuevamente la suerte nos dio la derecha al ver como una vez mas Wizards nos había allanado un poco la cancha, existía algo llamado “Gigante de dos cabezas”.

Ansiosos por poner en práctica esta nueva forma de jugar, con la ayuda de nuestro excelentísimo juez, iniciamos oficialmente nuestro torneo “Gigante”. Pero había algo que nos faltaba definir… algo realmente importante: ¿Qué formato íbamos a jugar?

Ya teníamos el “como”, ahora solo nos faltaba definir el “con qué”. La verdad que no había demasiado que discutir, el formato fue Legacy de comunes, que se ajustaba a nuestras ambiciones y a nuestras necesidades. Se dio el “ok” y se jugó por primera vez en el mundo (y esto es tan solo una suposición de quien escribe) el primer torneo gigante de dos cabezas en formato comunes legacy.

Mucha agua a pasado ya por debajo del rio de este torneo. Desde gente que vino a jugar con Frantic Search en un mazo storm (mal ahí), hasta gente que cayó al torneo con una pareja de mazos Burn los cuales hacían las delicias de los que apenas habíamos llegado a bajar algún que otro bicho medio pelo.

Y fue así como una vez por mes, anunciado con bombos y platillos, jugamos nuestro humilde torneo  mutado a algo que en teoría fomenta de una forma mas intrínseca el compañerismo y el trabajo en equipo a la hora de jugar con los cartones.

Les contare brevemente mi experiencia en el último torneo de este tipo en el cual participé.

No hay nada que suene menos inteligente que abandonar una liga para irse a jugar otro torneo. Teniendo en cuenta que dentro de una liga la presencia suma y cualquier posibilidad de ganar puntos es buena, el hecho de no presentarse a jugar en una fecha es comparable a que un equipo de futbol no se presente a jugar. Más allá de cualquier trivialidad que podría impedir que tal o cual persona juegue o no una liga, menos inteligente suena que esa persona (estando presente en el local y con el mazo a punto) decida ir a jugar otro torneo. Pero por suerte no estamos debatiendo mi inteligencia aquí.

“Kabu, sos un voluble (no es precisamente la palabra que uso, pero se le parece), te conviene seguir jugando la liga, yo me buscaba otro compañero” me dijo mi colega, lo cual no supe si interpretarlo como “Tenés más posibilidades en la liga” o “a ver como me saco a este loser de encima”. Pero pese a las suplicas y lamentos de mi camarada decidí jugar con él.

Al ser una forma de jugar tan poco recorrida surgen las preguntas básicas a la hora de preparar los mazos ¿Control y agro? ¿Agro y agro? ¿Control y control? ¿Algún combo bizarro de comunes? Decidimos tirarnos a lo conservador y jugamos Agro mono green (yo) y control mono blue (él).

Existen una serie de diferencias en estos torneos en comparación a los torneos habituales, por ejemplo: las partidas son a un solo encuentro, así que si no te vienen tierras no hay como remontarla. También, todos los jugadores tienen un mulligan adicional de 7, y demás pequeñeces que no vienen a colación.

El juez pegó la sacrosanta hojita y empezamos a jugar.

Primera ronda: Elfos + R/U control.

Camaradas de antaño se sentaron frente a nosotros, luego de los saludos correspondientes empezó la debacle.

¿Qué es lo peor que te puede pasar en un torneo en el cual la partida se define a un solo encuentro? Robar solo dos tierras. Y eso fue lo que le pasó a mi camarada, con dos tierras y habiendo jugado unas tres Brainstorm para ver si robaba alguna mas, se dedicó a proteger como pudo a mis humildes Wild Dogs de los múltiples fueguitos que venían del bando rival; sin decir que aparte tenia que pararle el carro a los elfos que tienen esa maldita manía de multiplicarse.

La situación no pudo revertirse y terminaron dándonos el tiro de gracia, una derrota que definitivamente tenia un sabor amargo por el hecho de no haber podido jugar a nuestras anchas.

A todo esto yo miraba desde lejos como la gente que jugaba la liga estándar reía y cantaba, mientras yo cargaba un triste y poco prometedor 0 - 1 - 0.

Sin darnos demasiado descanso se vino la segunda.

Segunda ronda: Affinity x2

Nos la veíamos negras, si un affinity solo es capaz de hacer lo que todos sabemos que hace imagínense lo que pueden llegar a hacer dos. Si bien no se permiten mas de 4 copias de la misma carta en los dos mazos el hecho de saber que al estar partido en dos el mazo se podía desarrollar a una velocidad inusitada ya nos daba mala espina, fue peor cuando en turno uno bajó un Disciple of the Vault.

Pero como si se tratase de un milagro y/o intervención de alguna divinidad nuestros mazos empezaron a funcionar (aunque la carencia de mana azul en uno de los mazos oponentes ayudo mucho). Controló y estompee; y así de simple funciono. 1 - 1 - 0. La verdad que hace mucho que no jugaba con mis blastodermos, en este partido fueron vitales y me enamoraron otra vez.

Un poco más satisfecho y hasta por ahí con alguna pequeña ambición esperamos nuevamente la asignación de nuestros oponentes. Es en estos tiempos muertos cuando uno se dedica a mirar carpetas (sin tener la más mínima posibilidad financiera de comprar esos Savannah Lions de cuarta edición que le vendrían tan bien al boros para extended) y a preguntar precios que nadie nunca sabe.

Y así de simple llegamos a la tercera.

Tercera ronda: W/U con tierras artefacto R y B (creo) y un montón de cosas mas + U/B control.

Esta partida la di por perdida de entrada, nos toco contra dos de los beneméritos “ancianos del magic”, que se copan y juegan gigante siempre que hay. No es “ancianos” porque sean viejos, pero las razones para llamarlos así ya las he explicado anteriormente. (Para comprender cabalmente esto recomiendo la lectura de casual corner #1).

Tengo que admitir que estaba un poco atemorizado, seguro, segurísimo que me mandaba alguna cagada (y perdón por la palabra pero era así). Definitivamente fue la mejor partida de todas las que jugamos. Fue un ir y venir, pocos golpes y mucho control, el mazo de mi camarada se comporto de una forma excepcional y mis amigos los blastodermos funcionaron de la mejor manera. Pero no era una situación fácil, con tres Rogue Elephant me comí casi todas mis tierras lo cual me puso en una situación compleja.

Luego de golpear y ser golpeados y de turnos realmente largos, pudimos inclinar la balanza a nuestro favor. Poco a poco mi lado de la meza se llenó de criaturas verdes y con dos sopapos los dejamos en una condición crítica a nuestros poderosos rivales.

El momento cumbre, el turno definitivo, se resuelven daños, no pueden detener al viejo y peludo blasto y nos llevamos la victoria luego de mucho sufrir.

De refilón escucho que gente les comenta a nuestros ahora ex oponentes “si bajabas este Oblivion Ring así …”, pero por suerte los de afuera son de palo.

Definitivamente un partido tenso, pero a su vez fue muy divertido de jugar.

Ya arriba en el marcador existía la posibilidad de poder llevarnos algo interesante a casa, pero desgraciadamente la suerte se termino ahí.

Cuarta Ronda: Suicida x2

Que bicho desagradable es el Carnophage,  la carta esta buena, pero no es muy fachero que digamos. Y así empezaron. Y tal vez el problema fue que yo no empecé a jugar hasta que estaban muy avanzados los turnos (ese es el problema de jugar con diecisiete tierras y sin Land Grant).

Para cuando pude salir la cosa no estaba cocinada pero casi. Mi camarada hizo lo que pudo pero un stompy que no estompea, es como una plancha que no plancha, o una cocina que no cocina. Haciéndonos 4 vidas por turno simplemente tapeando una criatura (no recuerdo el nombre, solo recuerdo que quitaba vida por cantidad de zombies en mesa a cada jugador) lentamente nos fueron haciendo alimento de zombie. Luego, mi camarada se dio cuenta de que había jugado “algo” mal y que habíamos perdido por su culpa, por supuesto que le di la razón.

Con un mediocre 2 - 2 - 0 quedamos quintos y pudimos pickear esas infrecuentes que nadie quiere.

Una vez más, sumidos en la mediocridad, mi camarada me dice “hubieras jugado la liga” a lo cual le respondo “sabés qué?… tenés razón.”