THE MAGIC TUTOR

El verdadero reporte de Berlin 2003
por El Nono Caligaris

Después de semanas y semanas de lucha contra el perverso sistema, que hiede a corrupción y a Magic mal organizado; después de días de escribir interminablemente, de romperme la cabeza tratando de recordar cada detalle, de tratar de entender quién había estado tras de todo esto; finalmente la verdad va a llegar a sus manos. Tarde, pero seguro. Esta es la verdadera historia del mundial de Berlín 2003.

 

La realidad empezó a transfigurarse en el mismo fin de semana del Nacional Argentino, en ese top 8 maldito. Ya sea gracias al efecto alucinógeno de las hamburguesas o al olor a Magic prolongado por demasiado tiempo, nadie pudo ver lo que realmente acontecía, todos vieron lo que quisieron ver. En realidad, Sebastián PhD Rakier le ganó a Matías Gabrenja en esa segunda ronda del top 8, y fue él quien terminó con el 3er puesto y la representación en el equipo nacional. Matías viajó gracias a sus puntos de DCI y a una colecta que organizamos en la zona roja entre la hermana de Leonardo Espinoza (A.K.A "la rata") y Pampita.

 

Obviamente nos vimos obligados a tomar a Rakier en nuestras filas y entrenarlo hasta la muerte, no nos podía decepcionar. Los resultados fueron mucho más favorables de lo pensado, para nuestra sorpresa, ¡Rakier ya sabía usar el stack antes de que terminara la segunda semana de entrenamiento! Estábamos muy contentos.

 

El testeo fue una tarea odiséica, ya que, como todos ustedes saben, en los mundiales los formatos se confirman recién unas horas antes de cada día de competencia; con lo cual tuvimos que testear desde "Bring your Own Block" hasta rochester de Weatherlight. El testeo en total nos llevó más o menos 31 meses, 43 días, 2 horas y 5 minutos; pero creo que nos quedamos cortos por una o dos semanas. A, por cierto, gracias a Ante Garmaz y a Pancho Doto que nos prestaron sendas casas para poder alojar a todo nuestro team de testeo por tan largo periodo. Los peinados, increíbles. Si no, pregúntenle a Diego Ostrovich (A.K.A "la morsa").

Hacia el final del testeo teníamos bastante definido qué jugar en cada formato, excepto en un par de bloques (como Mirrodin o 4ta), porque en realidad nos faltaban cartas como Dark Ritual o Isochron Scepter. Una lástima.

 

Los preparativos del viaje son olvidables, nada de gran importancia aconteció realmente, pero sí un par de detalles y consejos que me gustaría mencionar:

 

  • - Nunca le pregunten a José Barbero (A.K.A "Josex") qué se lleva en la valija, no querrán verse involucrados. En serio, es peligroso.
  • - Nunca traten de meterle por la fuerza un peine en el bolso a la morsa, puede olerlos, y cuando los encuentra se pone furioso... FURIOSO.
  • - Llevar una remera que dice: "I Hate Skinheads" a Berlín puede resultar perjudicial, si no pregúntenle a Matías, así quedó.
  • - No salgan a la calle con Matías Bollati (A.K.A "el Bola") sin un collar con identificación, se pierde. Siempre.
  • - Cualquier viaje que vayan a hacer con: Matías, Josex, el Bola, Rakier y la Morsa va a salir mal, no hay forma de evitarlo.
  • El pasaje lo sacamos quince minutos antes de que saliera el avión, siguiendo los consejos estratégicos de la morsa. Por suerte conseguimos uno que sólo hiciera escalas en: Río de Janeiro, Atlanta, Timbuktú, la Luna y Frankfurt. Eso sí, nos costó diez millones de australes, pero bueno, ya saben cómo es esto de la devaluación, hay que hacerse hombre.

     

    El viaje de ida tuvo pocos pero significativos incidentes. Si bien llegamos 5 horas antes de que saliera el vuelo, nos las manejamos para tener que correr el avión por la pista por 5 minutos para alcanzarlo (antes que me olvide, gracias a la gente que conduce los pequeños camiones dentro de las pistas, que nos dieron una gran mano). Pero eso no fue todo, antes de que lográramos pasar por Migraciones, tuvimos otro problemilla. A Matías no lo dejaban pasar por ser potencialmente peligroso para otras especies en Alemania. "La libertad de un ser humano termina donde la del prójimo comienza" dijo Matías; a lo que nos miramos perplejos y dijimos: "Este Matías, es un imbécil".

    Por suerte la morsa había tomado precauciones, y metió mano en su cartera roja (de Cartier) buscando alguna respuesta. ¡Y vaya si la encontró! ¡De un solo tirón lo sacó a Franco Biasotti de su bolso masculino! "Nunca falla cuando hay un litigio" dijo Diego, con aire superior. Después de 10 minutos de intensa contienda, Franco logró que la gente de Gendarmería se hartara y hasta conseguimos que nos dieran galletitas con queso blanco y atún en el avión, un privilegio raro y placentero. A continuación Diego guardó a Franco en la cartera y seguimos viaje, nos quedaba mucho por ver todavía.

     

    El viaje fue normal. La Luna, una delicia. El avión proyectó "Gargamel y sus pitufos, la historia de un Garbanzo", "Un drogadicto en Nueva York", "El increíble documental de las morsas: todo lo que siempre quiso saber y nunca se animó a preguntar", "Cómo hacer top 8 en un Open", "Un cordobés mamado" y otras películas que nos hicieron sentir altamente identificados.

    El servicio fue realmente cordial, y en general, excepto por el meteorito que nos desvió por unas horas y la segunda cena, todo salió a la perfección. Consejo: nunca pidan el mondongo a la parissiene en un viaje de más de 70 horas, tiende a tomar un gusto ligeramente peligroso.

     

    Después de tener que usar 10 botellas de vino tinto como carnadas para encontrar al Bola, que como siempre se había perdido en el aeropuerto, nos dispusimos a ir para el torneo. Claro que, siempre algo sucede. 45 militares con la foto de Hitler en el sombrero saltaron al unísono sobre Josex, mientras le daban de golpes y patadas. "Señor, revisamos su equipaje, tiene que darnos ciertas explicaciones" le dijo a Josex el más severo y rudo de los uniformados. "Em, perdoná flacus, ¿Sabés quién soy yo puppet? Yo soy José Barbero".

    Un momento Kodak. La cara de cada uno de los nazis se desplomó hasta el piso. "Por acá señor Barbero, lo estábamos esperando, no quisimos interferir con sus, con sus... negocios. Una limusina lo espera a usted y a sus amigos para llevarlos al lugar del torneo".

    "Las influencias ajustan tuercas que la inteligencia y la elegancia ni siquiera pueden divisar", dijo Matías. José lo miró y le dijo: "Basta inútil, cerrá el pico".

     

    Habíamos cambiado todos nuestros australes, con lo cual nos pudimos dar el lujo de quedarnos en un hotel de mala muerte, a sólo 1 hora de viaje del lugar del torneo. Ah... la comodidad. No mucho pasó entre que llegamos y el primer día de torneo. Wizards organizó una cena de bienvenida (en la cual entre los 6 nos comimos 55 canelones de ananá, de los cuales Rakier se comió 54). Y entre otras novedades, EEUU atacó a Sicilia, el Papá murió mientras se daba un baño con esponja, se extinguieron los osos polares (junto con los Spampinatos del mundo, por suerte) y se hundió todo el continente asiático. Pero nada podía perturbarnos, estábamos concentrados para el primer día de competencia, y el formato era tipo 1. ¡Ja! Mi especialidad.

     

    Como siempre, la bienvenida de Wizards. Una catastrófica pérdida del tiempo. Ya me aprestaba a ver algún alemanote con una gaita o vaya uno a saber que representación de holocausto; pero no. Esta vez me sorprendieron. Detrás de la cortina, ¿quién sale? ¡Andrés Viola y Shariar! ¡Cantando! "¡Dance Dance Dance, hoy tu sueño es Re Al!" Andrés me guiñó un ojo, me tiró una liga, gritó: "¡VAMOS LOS PIBES!" y se cerraron las cortinas, para dar comienzo a la primera ronda. ¡Qué emoción! Mi segundo mundial, y estoy listo para romper cabezas. Todo el team se decidió por un 5 color Necro, con cartas de lo más desopilantes, toda la tech.

     

     

     

     

    1ra Ronda: Jeff Donais

     

    El primer partido fue emotivo. Le tiré 10 sinkholes en los primeros 11 turnos; pero Jeff seguía robando tierras, era notable. En ese momento me di cuenta que estaba usando el temido mazo de 60 tierras, que ya había causado furor en el PT Tokio de hace unos años. Pero no llegué a darme cuenta y me deckeé mientras Donais me jugaba tierra tras tierra con aire triunfante. Los dos partidos siguientes fueron peleados, pero como pude darme el lujo de sacarle todo el rompetierras, me alcanzó el tiempo para poder matarlo con mis Ratas Rapaces, MVPs del mazo.

     

    • y mi camino al top 8 recién empezaba.
  • Después de la primera ronda Wizards repartió anotadores y sandwiches de kanikama, para demostrar que su generosidad nunca acaba, nunca acaba.

     

    2da Ronda: Algún H&¨ster Miëëë##lder (random de Letonia).

     

    Nos sentamos e inmediatamente me dice: "ôjk#)strain aüf gïseeer, DAI!", a lo que le digo: "Sí, a mí también me gustan las salchichas alemanas con chucrut". Un buen pibe. Lástima que su mazo no tenía ninguna otra forma de matar más que Millstone, y en los dos partidos le pude jugar una Necropotence en el primer turno. Ya saben cómo es tipo 1, a veces se gana en el primer turno. Hablando seriamente, creo que Wizards y R&D deberían considerar seriamente bannear el Pouncing Jaguar y el Snuff Out... el enviroment se está poniendo demasiado agresivo.

     

    2-0, sólo 12 más y un empate, una pavada.

     

    Ya que había ganado rápido, pude ir a ver los featured matchs. Me enganché con el de Maradona Vs Pelé. El Diego estaba con un English Breakfast y el Rey con U/G madness. Pero al final se perdió el espíritu, porque el Diego le empezó a decir (dictado por las palabras de Viola) al Rey que era un acosador, y todo terminó a las manos, en una serie de hechos bochornosos que incluyeron a: el Diego, el Rey, Paolo Maldini (que estaba simplemente de espectador), Castrilli (que estaba de juez), William Jensen, Chris Benafel (que obviamente estaba a favor de Pelé) y otros yanquis mediocres. Por suerte pudieron separarlos, y hasta se dieron la mano. Creo que esa foto está en el coverage de Sideboard, pueden checkearla acá: www.todoestoesunagranmentira.com

     

    Mientras tanto el Necro hacía estragos y todo el team venía con no más de dos partidos perdidos. Miré el reloj, y ya eran las 3 de la mañana, hora para la tercer ronda.

     

    3er Ronda: Casey MacArrel (con un mazo de cartas francesas)

     

    Obviamente, no pude contener mi indignación y llamé de inmediato al juez principal. Collin Jackson. Pasó a confirmarme que Casey había sido absuelto de su penalización de 2 años por acomodar los mazos de los oponentes, y como perdón especial le estaban dejando jugar con las cartas francesas, siempre y cuando aceptara sacarle los comodines. Yo no lo podía creer, era demasiado. Mientras Casey mezclaba mi mazo le pregunté por qué había elegido traer cartas normales, a lo cual me miró fijo, y me dijo: "Mirá, te voy a hacer un truco". Me hizo un truco lindísimo, con flores y conejos y campanas y todo, pero cuando terminó quedaban 5 minutos. Nos pusimos a jugar, y mi mano tenía una Polluted Delta, un Dark Ritual y una Necro, perfecto. Sacrifico la Delta sólo para encontrar que en mi mazo no quedaban más pantanos. Lo miro a los ojos y le digo: "Caseeeeey, ¡picarón!" Tuve que aceptar la derrota, después de todo, siempre se pierde alguna ronda por cheating; pregúntenle a Gabriel Michelena (A.K.A. "Mickel") o a Pablo Mantaras (A.K.A "Mantrampas") sino.

     

    2-1, no se le puede ganar a Casey, no mientras le dejen jugar con el As de Pique.

     

    Ya eran las 5 de la mañana, con lo cual nos dieron 10 horas para almorzar. Las aprovechamos bien, porque nos fuimos a comer una pizza a Florencia, en Italia. El clima precioso. Volvimos justo a tiempo, con orégano entre los dientes, pero con el estómago feliz; nadie puede quejarse después de comer una pizza en el país donde nació Mussollini. Entre tanto viaje, no tuve tiempo de preguntarle al resto cómo iban, pero asumí que no podían ir mal, el mazo era una maquina de hacer chorizos.

     

    4ta Ronda: Beethoven

     

    Siempre lo admiré muchísimo como músico, compositor y pianista; pero tenía entendido que era malo en construído, y sobre todo en formatos abiertos como éste. Además, siendo sordo y todo, no estaba en las mejores condiciones para hacer top 8, lo cual me pareció una pena, porque sólo le faltaban 2 pro points para engancharse al gravy train. Mozart se relamía.

    Jugaba un sligh, con mucho daño y muchas corcheas, un mazo muy andante, ma non tropo. Claro, tendrían que haber visto su cara cuando le jugué 4 Ivory Towers consecutivas en ambos partidos; pobre muchacho. El segundo de hecho estuvo peleado, porque un Firebolt con su flashback me dejó en 46. Pero cuando pasó la tormenta el partido fue mío. Después de la ronda nos quedamos hablando, y me confesó que no había estado testeando mucho, que le habían encargado un par de obras para Enrique VII... las vicisitudes de los hombres de música.

     

    3-1, y nada mejor que ganarle a un prócer del estacato para levantar el ánimo.

     

    5ta Ronda: David Williams, Feature Match

     

    Williams jugaba un mazo con unos cuantos Accumulated Knowledges, con lo cual tenía que mantener los ojos abiertos. Los dos primeros partidos los dividimos. Yo gané la primera mitad del primero y la segunda mitad del segundo. Así que el tercero definía todo. La situación fue fenomenal. El partido estaba parejo, ambos en 20 y con 20 cartas en la biblioteca y 7 en la mano, los dos con mucho maná. Y entonces David se dispone a hacer una jugada. Todo el mundo se puso de puntas de pie, porque entendieron que era un momento clave en el partido y en el torneo mismo. La tensión se podía sentir en el aire, opresiva, mutilante. Y entonces... Amiel Tenembaum y Gabriel Nassif se tiran desde el balcón de los espectadores y le caen encima a Williams, rompiéndole 5 costillas y la cadera en el proceso. Los jueces deliberaron y finalmente decidieron (gracias a testimonios favorables de Pedro de Diego y Jon Finkel) que no había sido una conspiración y me dieron el match. Un partido ensuciado por el público, como siempre; ya no se puede llevar a la familia a ver los Pro Tours.

     

    4-1, y la adrenalina me empieza a invadir.

     

     

    6ta Ronda: Algún niño rico americano. Vaya si da gusto jugar contra alguno de estos mequetrefes.

    Debido a que la noche anterior habíamos mandado a una pequeña patrulla a entrar furtivamente en todas las habitaciones y averiguar qué iba a jugar cada uno (patrulla dirigida valientemente por los Monti, que luego intervendrían numerosas veces en el resto del torneo), ya sabía de antemano contra qué me enfrentaba. El muchacho éste jugaba un mazo de pingüinos muy interesante, pero sin un sideboard realmente eficiente contra mi mazo; y como verán, tuvo que recurrir a otras tácticas.

    El primero está a mi favor al principio, con Necro abajo y buenas vidas, pero al final su horda de pingüinos y tierras nevadas le da el game. El segundo, después de que metiera una infinidad de sideboard, fue un verdadero paseo, no quedó un pingüino con cabeza. Estaba plenamente confiado, no me podía ganar el tercero de ninguna forma. Cuando le presento el mazo para empezar, me pregunta: "Where are you from?", a lo que le digo, "Argentina". Inmediatamente levanta su mano y grita: "Judge!". Una vez más Collin Jackson aparece, y mi oponente le explica que yo era argentino, a lo que instantáneamente me asignan un game loss. Traté de pelear la situación, pero era evidente que era argentino, y no había nada que pudiera hacer, las reglas son las reglas.

     

    4-2, con un sabor un poco amargo, pero con buenas perspectivas, sobre todo si me acuerdo de no revelar mi verdadero país de origen.

     

    ¿Cómo iba el resto? Me preguntarán. Rakier iba 6-0, aplicando la vieja táctica de asustar al oponente haciendo caras y mímicas grotescas, impecable.

    Cuando le pregunté a Matías cómo había terminado me dijo: "3-3, la vida es una eterna balanza, las probabilidades colisionan contra el azar equilibrando todos los patrones". Estaba más imbécil que nunca.

    José y Diego habían quedado ya fuera del torneo, ambos sancionados; uno por posesión de estupefacientes, y el otro por falta del sentido de la estética (esa penalización ya la había sufrido hace unos años, cuando empecé a usar unos pantalones rosados, lo justo es justo).

    ¿El Bola? Al Bola lo perdimos. Creo que invitó al oponente de la primera ronda a tomar unos tragos (por haberle ganado con taaaaanto estílo) y nunca más apareció. Lo encontramos el día de la vuelta tirado en el aeropuerto, durmiendo "la siesta más cordobesa de la historia", en sus propias palabras.

     

    Cansados, planeábamos irnos a comer y a dormir directamente. El día siguiente era draft de bloque Invasión, que ya nos lo conocíamos de memoria, así que no había ningún testing que hacer. El problema era el transporte, era tarde y no teníamos ganas de ir hasta el tren y tener que colarnos por enésima vez. Por suerte, Guido Monti apareció en la puerta del hotel en el asiento conductor de una van gigantesca. "¿De dónde la sacaste?", le pregunté inocentemente. "Sin preguntas Nono, acá en Alemania no se hacen preguntas". Lo miré acusatoriamente, con picardía. "Bueno sí, ni acá ni en ningún lado", me dijo, y me quedé más conforme. La van parecía volar, y llegamos en menos de 5 minutos. Antes de bajar, de puro curioso, abrí la guantera, para ver a quién había pertenecido el vehículo; cientos de Undermines cayeron al piso inmediatamente. "Sin preguntas dije", se apuró a decir Guido. Me encantó tenerlo en Berlín, fue extremadamente útil.

     

    Mientras todos nos preparábamos para acostarnos, Diego se encerró en el baño con mi desenredante y un peine tamaño familar, "tal vez si me peino me dejen volver a jugar..." dijo en un tono que le hubiera movido el corazón hasta a Gerardo Sofovich.

    "Es ridículo que la gente tenga que ser sometida a un juicio constante basado en términos puramente estéticos, es la decadencia plena de la sociedad actual la que nos lleva a ni siquiera plantearnos una alternativa". Ya pueden adivinar quién fue el idiota que lo dijo, y quién se comió el peinazo más grande del torneo.

     

    Guido nos dejó en el muro de Berlín a la otra mañana, a unas 30 cuadras del torneo. "Tengo algunos asuntos que atender" dijo, "no se preocupen, a la noche estoy allá. Llévense algunos Undermine, son del bloque Invasión y están sellados, nunca se sabe..." Ése Guido.

     

    Nota del Editor (Alejo, o sea yo, el que está escribiendo estas mismas palabras): El nono me mandó esta nota loca, y me dijo que si queríamos que la publicáramos... pero hete aquí que el reporte loco no termina acá... pero le dio mucha fiaca terminarlo, así que si REALMENTE quieren leer el final de esta apasionante historia, escríbanle a gabi_caligaris@hotmail.com y quizás la termine... o quizás no!

     

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