Ya hablamos en el primer artículo en l que intentaba de algún modo de explicarles las diferencias entre los juegos “clásicos” y los “europeos”, que introducen muchos conceptos novedosos que los hacían más interesantes. En este caso, vamos a analizar el juego que dio el puntapié a este cambio, el más famoso de todos, Colonos de Catan.

Un poco de Historia

Sí, puede ser que el nombre tenga algunas referencias graciosas para nosotros, pero a pesar de que algunos puedan pensar que este juego es originario de los pagos de Gonzalez Catán, debo decir que no, el mismo fue diseñado por Klaus Teubery y lanzado al mercado en Alemania en el año 1995. Cuenta la leyenda que el pequeño Klaus en su niñez era un fanático de las historias de aventureros que visitaban islas desiertas y ya en su juventud creó este juego que lo llenaría de gloria.

Al jugar Colonos de Catan, cada jugador representa a un nuevo colono que llega a una isla desierta llena de recursos por lo que tendremos que movernos con astucia e ingenio para desarrollar la mejor civilización ya que todos tratarán de hacerlo al mismo tiempo.

El juego se convirtió en un éxito instantáneo en toda Europa y como se imaginarán, ganó muchos premios, entre ellos el Spiel des Jahres y el Deutscher Spiele Preis, ambos en el año 1995. El éxito del juego fue tan grande que al día de la fecha se llevan vendidos más de tres millones de copias del original.

Este juego traía algunos concepto novedosos que pasaremos a detallar a continuación, básicamente uno de los más importantes era la posibilidad de cambiar juego a juego la estructura del tablero y por lo tanto la posibilidad de jugar en un campo diferente cada partida.

Componentes

Cuando abrimos la caja podemos llevarnos una sorpresa si nunca jugamos con el, básicamente porque dentro de la misma no existe un tablero, o mejor dicho, el tablero está completamente destruido y hay que armarlo. Esto es porque una de las características de este juego, como ya dijimos es que para cada partida podemos armar un nuevo tablero. Esto es porque en la caja vas a encontrar diferentes hexágonos, los cuales cada uno representa distintas formas de terreno, hay llanuras, montañas, bosques, canteras, trigales y también un desierto. Junto con los hexágonos veremos unos marcadores de agua que nos darán un marco para armar las fichas

También encontraremos fichas de caminos, de aldeas y de ciudades. Esas son las que nos marcarán las distintas estructursa por las cuales explotaremos los distintos recursos para desarrollar nuestro juego en la isla.

Por último, además de los dados, encontraremos distintas cartas que representarán nuestros recursos extraídos y algunas cartas de acción que nos permitirá jugar opciones especiales. También vas a encontrar unos marcadores que le asignarán a cada región un número.

Ah, me olvidaba, también vas a tener una pieza de ladrón que ya explicaremos más adelante para que sirve.

Inicio y desarrollo del juego

Lo primero que tenemos que hacer es, como se imaginarán, armar el tablero con la distribución que deseáramos aunque es recomendable distribuir los territorios en forma aleatoria. Luego de esto, es necesario asignar un número a cada región, vas a ver que el número 7 no aparece entre las opciones, esto es porque cada vez que este número salga en los dados es momento de mover el ladrón.

Después vamos a poder comenzar la partida. No me quiero poner a explicar en detalle cada una de las reglas que si bien no son muchas, explicarlas en este artículo sería un tanto aburrido pero la cosa va mas o menos de la siguiente forma: cada jugador al comienzo del juego tiene la posibilidad de colocar dos colonias en el juego y un par de caminos. Cada una de estas colonias estarán en los vértices de al menos una región aunque en la mayoría de los casos estará en el vértice de 3 regiones.  Lo que nos va a permitir estas colonias será extraer recursos de las áreas adyacentes, por ejemplo, si la región está en un vértice de una llanura, un trigal y una cantera, nos permitirá extraer ovejas con la llanura, trigo con el trigal y piedra de la cantera. Para extraer estos recursos basta que nos ayuden los datos.

La estructura del turno es simple, un jugador tira un par de dados y suma ambos valores, supongamos que la suma da 9, entonces todas las regiones numeradas con ese número generan recursos si es que alguna colonia o ciudad fue construida en ellas. Cada jugador recibirá un recurso de esa región por cada colonia que tenga construida y dos si construyeron a ciudad. Esto quiere decir que no importa si vos sos el que tiraste el dado, todos los jugadores pueden obtener beneficios en cada uno de los turnos.

Una vez que todos recibieron los recursos, es momento de negociar y esta es la papa del juego. Cada jugador puede ofrecer lo que quiera a otros jugadores con el objetivo de obtener mas recursos, una oveja por un trigal, dos piedras por madera, lo que sea! Todavía me acuerdo de Fernanda y Micaela, una pareja de lesbianas amigas que ante la negativa de Fernanda de entregarle trigo a su novia, estuvieron a punto de romper con una hermosa relación. El mundo no es perfecto.

Terminada la negociación podemos mejorar nuestras construcciones o bien comprar nuevas, pueden ser nuevos caminos, nuevas aldeas, convertir las aldeas en ciudades, comprar cartas de acción, etc. Todas ellas tienen el mismo precio y a lo largo del juego algunos recursos serán más importantes que otros, por ejemplo, para comprar ciudades el trigo y la piedra serán importantes pero la piedra al principio del juego no tendrá mucha utilidad.

Siguiendo estos pasos en todos los turnos el juego se desarrolla y ganará el que llegue primero a 10 puntos. Los puntajes nos lo darán nuestras construcciones: las aldeas nos dan un punto, las ciudades dos aunque también hay formas alternativas de conseguir puntos de victoria a través de las cartas de acción.

Me gustaría comentar el uso de las cartas de acción y del ladrón. El ladrón entrará en juego cada vez que un jugador saque un 7 con los dados, en ese momento, cada jugador con más de 7 cartas de recursos en la mano descarta la mitad de su mano, luego el jugador que tiró los dados toma el ladrón y lo colocará en una región cualquiera, allí podrá atacar a uno de los jugadores que tengan colonias o ciudades en esas regiones tomando uno de sus recursos en forma aleatoria. Mientras un ladrón esté en una región, esa región no generará recursos. Luego están las cartas de victoria. Básicamente nos permitirán jugar diferentes acciones como mover al ladrón a la región que queramos o bien poder generar un punto de victoria directamente, sin construir estructura alguna.

Otra opción para conseguir puntos es ver quien la tiene más gorda y larga, no sean mal pensados, el que tenga el ejército más gordo recibirá 2 puntos de victoria y el que tenga el camino más largo tendrá otros dos puntos de victoria :D

Conclusión

Los Colonos de Catan son un juego excelente y no por nada es el juego de este estilo más vendido. Tiene de todo, estrategia, negociación, administración de recursos y también un toque de azar. Aunque claro, no todo está librado al poder de los daditos, la estrategia recae en que es necesario analizar no solo los recursos que nos pueden dar nuestras aldeas y ciudades, sino que también cuales son los números que tienen las regiones. No es lo mismo estar en una ciudad numerada con un 8 o un 9 que en una con un 2 o un 12 ya que estadísticamente las dos primeras generarán muchos más recursos que las dos últimas. Por supuesto, los dos números más “valiosos”, por ser los que más salen, son el 6 y el 8 (recordemos que el 7 es el del ladrón).

Catán también es ideal para quienes quieran comenzar a jugar este tipo de juegos, y es sin duda uno de los más usados por aquellos que quiere hacerle probar el gusto de los juegos de mesa a nuevos jugadores. Las opciones que tiene lo hace dinámico, plagado de opciones, pero eso no quita que sea simple, las reglas son bastante claras y sencillas, pero eso no altera la complejidad del juego.

Quizás el único punto flojo que tenga es la cantidad de jugadores con las que se pueden jugar. Como el juego requiere en un punto la negociación, el mínimo de jugadores necesarios para una partida es de 3 y el máximo es de 5 ya que el tablero no es lo suficientemente grande como para permitir a más jugadores construir sus colonias. Sin embargo esto se solucionó con las expansiones que incluyen nuevos hexágonos, lo que nos permiten armar un tablero más grande y las posibilidad de jugar con hasta 6 jugadores.

Otro aspecto interesante del juego es que no estamos limitados solamente a mezclar los hexágonos del juego y distribuirlos dentro del entorno que nos dan las piezas de mar del juego original, bien podemos hacer las formas que se nos ocurran, incluso más con las opciones de las expansiones, un árbol de navidad, una banana o la cara de Sarmiento para festejar el día del maestro, si las piezas te alcanzan, no hay límites para los diseños.

Otros datos

Al momento de escribir esta nota, el juego ocupaba la novena posición en el ranking de juegos familiares de boardgamegeek.com lo cual teniendo en cuenta que es un juego publicado hace más de 15 años es increíble. http://www.boardgamegeek.com/boardgame/13/the-settlers-of-catan

Si bien el juego original es increíble, lo es aún más con las expansiones. Son muchas y permiten incluir barcos, rutas comerciales marítimas, ejércitos y muchas cosas más. Las expansiones más famosas son: “Ciudades y Caballeros”, “Navegantes” y “Mercaderes y Bárbaros”

Algo a tener en cuenta con las expansiones es que si bien las mismas son para utilizar con la versión original del juego, las impresas en Europa no son compatibles con las de Estados Unidos.

Además del juego de tablero salieron muchos otros juegos relacionados con el Colonos original, que no tienen nada que ver con el original excepto la temática, alguno de ellos son: “Juego de dados de Colonos de Catán” y “Junior Catan”.