El reino de Mordor ha despertado y sus planes están en movimiento. Se escucha el gruñido de orcos y los arboles caer entre los fríos vientos de las montañas que nos traen los sollozos del invierno. Pero no toda esperanza está perdida, pues en un pequeño pueblo de personajes de patas peludas, un grupo de aventureros se ha formado dispuestos a destruir aquello que el mal más añora, sin saber que puede ser su perdición…
 
Continuando con los juegos de alta carga temática, en esta entrega les presentamos otra joyita de Fantasy Flight, “La Guerra del Anillo”. Como su nombre bien nos sugiere este juego (para 2 a 4 personas) nos sumergirá en la bien conocida batalla del bien y del mal entre los pueblos libres de Tierra Media y las huestes que desde el norte, quieren arrasar con todo lo que haya a su paso.

 
El juego centrará su atención en 2 frentes que se juegan en simultáneo. Por un lado tendremos las batallas entre los Pueblos Libres (digamos, los “buenos” o de aquí en más “PL”) y la Armada de la Sombra (pura maldad, de aquí en más “AS”). 
 
Como en la historia de Tolkien, inicialmente los diferentes PL se ven escépticos de que realmente haya una batalla en sus puertas y solo entrarán en acción si es que son atacados por las huestes de Sauron o si son convencidos del peligro inminente por parte del grupo de Gandalf y compañía mediante una interesante mecánica representada en un Contador de Política que nos indicará cuando un pueblo está listo para sumarse a la batalla.
 
El juego se centra primeramente en una batalla militar encarnizada donde la AS ganarán si logran conquistar cierta cantidad de ciudades o fortalezas de los PL y viceversa. Ahora bien, la cantidad de tropas que tiene a su disposición la AS es muy superior a la que tienen los PL por lo que la verdadera esperanza para ellos no estará en la vía militar sino en nuestro conocido portador del anillo, Frodo, junto con el resto de la comunidad del anillo, que buscarán destruir el objeto mas preciado de Sauron y poner así fin a su tiranía.
 
En resumen, el juego nos permitirá revivir toda la guerra del anillo y determinar con nuestra suerte y nuestra astucia, quien será el ganador sobre la Tierra Media, a medida que podemos recrear (y cambiar el resultado) de épicas batallas como Minas Morgul, la toma de Isengard, etc.

 
Los componentes
 
Siendo un juego de Fantasy Flight, es parada obligada hablar de todo lo que viene dentro de la caja pues cuando lo abrimos, es lo primero que nos sorprende y salta a la vista.
 
Empezamos con un tablero que es realmente grande… o más bien grande se queda corto. Es E-NOR-ME. Con 1 metro por 70 centímetros y separado en 2 partes para que sea mas manejable, tenemos una superficie de juego donde realmente están representados con lujo de detalles y realismo los lugares exactos donde transcurrieron las aventuras de El Señor de los Anillos y donde transcurrirán las nuestras. Una vez que el muchacho de la grúa se fue, luego de ayudarnos a colocar el tablero en la mesa, nos damos cuenta que el juego trae la pequeña cantidad de 204 miniaturas que nos muestran más de 30 diferentes tipos de criaturas y personajes. Ya con eso tenemos un hilito de baba que se empieza a mimetizar con los ríos que tiene el mapa y casi ni le daremos importancia a los 21 dados que trae el juego además de otros componentes como cartas, contadores, reglamentos varios. Realmente es un juego muy completo y donde no han escatimado en nada para que al momento de jugar, la representación y el ambiente nos transporte inmediatamente al de una batalla épica.

 
Entre las miniaturas que podemos encontrar podemos mencionar, por el lado de los buenos  están:
 
Los caballeros montados de Rohan
Los soldados de Gondor
Los elfos de Rivendell
Enanos
Y claro está, la comunidad del anillo
 
Y por el lado de los malos:
 
Legiones de Orcos
Trolls
Hombres montados en Lobos
Los muy temidos Nazguls
 
¡Entre muchos mas!
 
Detalles del juego
 
Cada turno, los dos bandos opuestos (cada uno de los cuales puede ser ocupado por uno o dos jugadores) tira dados de acción para determinar el rango de posibles eventos que sucederán ese turno y luego se resuelven en orden alternante. Por el lado de las tropas de Sauron, los ejércitos son mucho mayores por lo que se tiene muchos más dados e incluso la posibilidad de adquirir más a medida que avanza el juego. En cambio, los dados de los PL son mas “flexibles”, ofreciendo más opciones de juego. Hay que mencionar que los pueblos libres no solo comienzan con muchas menos unidades (que se traducen en menos dados) sino que cuando una unidad muere, esta se retira del juego y no volverá (pero no se preocupen, ya explicaremos mejor esto). Para ganar, cada uno de los bandos puede triunfar ya sea por medios militares o resolviendo el desafío de destruir o conquistar el anillo. 
 
En estas tiradas de dados, los jugadores tienen que decidir cuántos dados utilizar ya sea para ir a batallar como para ocuparse de la búsqueda (en el caso de la AS) o para ayudar a Frodo a llegar a su destino sin ser encontrado o corrompido por las fuerzas del mal. Pero claro, cada dado que se asigna a uno u otro objetivo son dados que no estamos poniendo en el otro por lo que cada turno es una batalla de inteligencia donde el mejor empleo de los recursos o una estrategia que engañe a nuestros enemigos puede hacer que saquemos una provechosa ventaja. 
 
Aquí es donde podemos cambiar el destino y curso de la historia original de los libros, haciendo que por ejemplo, sea Legolas el que acompañe a Frodo y Sam hasta los confines de las tierras del Norte mientras que Boromir puede ser el encargado de liderar a los caballeros montados de Rohan.

 
El juego cuenta con una mecánica bastante elegante en lo que respecta al movimiento de Frodo y sus amigos para acercarse a su meta. Mientras que muchos juegos donde se simulan viajes o movimientos ocultos involucran un papeleo bastante aburrido y tedioso,  en la Guerra del Anillo siempre vemos a la Comunidad del Anillo en su última posición conocida y solo cuando su posición actual es declarada o descubierta es que se da el movimiento físico de la miniatura ocurre (hay una parte del tablero que maneja cuantos espacios se puede mover el grupo. Si bien podemos seguir el mismo camino que nuestros aventureros han tomado en los libros, bien podemos decidir tomar caminos nuevos e inesperados por lo que cada juego tendrá nuevos caminos y posibilidades. Claro está, las fuerzas de Mordor intentarán detenernos, ya sea enviando armadas o Nazgules para incrementar las chances de una cacería exitosa.
 
Los efectos de “encontrar” al anillo no resultan en una victoria inmediata sino que en vez de ello, el jugador que controla a los PL robará cartas de una pila de “cartas de corrupción”. Con 12 puntos de estas cartas, se considera que todo el grupo ha sido corrupto y se entrega el anillo a Sauron pero atenti, estas cartas tienen tanto puntos positivos (que corrompen al portador del anillo) pero también las hay positivas, que “curan” a Frodo. Además, durante el transcurso del juego, ambos jugadores añadirán cartas mediante acciones a este mazo, agregando cartas ya sea de corrupción como de saneamiento incrementando las chances de que el resultado de la travesía del anillo sea favorable a los fines de cada uno. También es interesante como, en vez de ganar puntos de corrupción, se puede sacrificar a miembros de la compañía (Boromir, winkwink?) pero sacrificándolos de esta manera lo perderemos  para el resto de la aventura.
 
Por ultimo, no podemos dejar de mencionar el sistema de combate del juego. Si bien la Guerra del Anillo, a diferencia de lo que nos indica su nombre, no es estrictamente un juego de Guerra, el combate es una de las dos áreas a tener en mente durante el desarrollo de la partida. Como ya mencioné antes, por mas huevo que le pongan, las fuerzas del bien tienen las de perder por una gran inferioridad numérica que rápidamente hará que el o los jugadores que controlen a este bando se pongan en modo defensivo pero siempre un ataque sorpresa puede darnos buenos resultados. El combate es un asunto relativamente simple, que involucra una tirada de dado (y eventualmente algunas tiradas más) para determinar la cantidad de bajas por cada lado. Normalmente las batallas no se decidirán rápidamente sino que, en el mismo espíritu de los libros, veremos ciudades rodeadas y combates épicos que duran varios turnos y quien gane es impredecible. Cuando a esto le sumamos las cartas que se pueden utilizar no solo durante grandes eventos sino también en rondas individuales de la batalla, la fortuna de cualquiera de los bandos puede cambiar abruptamente alterando los planes de victoria de cada bando por lo que también hay que estar atento y no desprevenirse en ningún flanco.

 
Cerrando
 
En los juegos que he jugador, el bando de Saurón tiende a ganar un poco pero esto no necesariamente habla de que el juego este desbalanceado. Convengamos que todos aquellos que leímos los libros, mas de una vez pensamos que estaba todo perdido y fue solo la suerte  (¿o el destino?) el que logró que sean los muchachos de la Comarca y sus demás amigos los que terminen victoriosos. De todas maneras, tanto las estrategias que propone el juego para ganar como las formas de implementarlas son tan variadas que tendremos bastante con que divertirnos cada vez que juguemos y volvamos a jugar, además de que la posibilidad de jugar de un bando o el otro nos cambia totalmente la perspectiva sobre qué queremos hacer y cómo.
 
El juego en si mismo es muy sólido, un buen componente de estrategia, muchísima interacción entre los jugadores, rejugabilidad e interacción. Esto  hace que si bien el juego gana mucho si sos un enfermito del mundo de Tolkien, aunque lo tengas solamente de oído o hayas visto alguna peli también te enganches bastante más allá de la historia que hay por detrás. La única advertencia que tengo es que el juego no es estrictamente de estrategia sino que involucra una parte no menor de aleatoriedad ya que los dados forman una parte importante del juego (dato a tener en cuenta para aquellos que prefieren dejar este elemento fuera de los juegos –y para lo cual recomendamos con fuerza mirar con buenos ojos el Twilight Struggle). Tengan en cuenta también la duración: si bien con un poco de práctica y luego de unas partidas se acorta bastante, el armado del tablero lleva un tiempo de unos 15 minutos y la partida, por la gran cantidad de opciones que tiene y el esquema cambiante de posiciones puede tomar hasta un total de 3 horas así que es especial para reservarse esa tarde lluviosa de domingo o concentrar nuestras energías durante alguna noche de la semana.

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