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Dominaria: de Yawgmoth a Gerrard
Entrega XIV: El Ciclo de la Invasión II
por Juan A. Del Compare
Título: Planeshift
Autor: J. Robert King
Comienza la fusión entre Rath y Dominaria. Miles de nuevas tropas
phyrexianas aparecen en Koilos mientras todavía se festeja la victoria sobre Tsabo Tavoc y el cierre del portal. Los caminantes de planos transportan a las tropas fuera de allí, ya que el enfrentamiento continuará
en otro lado.
Tevish Szat se lleva a las naciones de dragones hacia Shiv, o lo que ha
quedado de Shiv (un agujero). Allí le habla a Darigaaz de los Antiguos Dragones, quienes gobernaron el plano incluso antes de la aparición de la humanidad. Le dice que los antiguos no están muertos, sólo duermen
desde hace siglos y siglos, y que hace falta despertarlos para que los dragones vuelvan a ocupar su lugar. En Shiv está la "tumba" del primero de los dragones antiguos, pero
cuando llegan, los phyrexianos ya la han destruído, junto a la extraña criatura que habitaba en ella. El siguiente dragón está en Yavimaya, y hacia allí se encaminan las legiones de dragones. Una voz le habla a
Darigaaz y lo incita a hacerse respetar entre los dragones mientras un dragón negro intenta revelarse contra él. A los pies de un gigantesco Magninoth, luchan y el dragón negro muere, lo cual no le gusta a Darigaaz,
pero sí a la voz en su cabeza, que revela pertenecer a la magnífica dragón que ahora emerge del Magninoth: Rith.
Por otro lado, Freyalise transporta a los elfos al helado Keld, donde Eladamri reconoce un bosque en medio
de la estepa helada que parece haber salido de ningún lado. Es Skyshroud / Veloceleste. Freyalise efectúa un poderoso hechizo que protege el bosque del frío; Eladamri penetra en el bosque y reúne a sus antiguos
súbditos, quienes están más que felices de volver a ver a su líder. Logran unirse a los Keld tras algunas negociaciones y demostraciones de valentía. Eladamri es definitivamente un superviviente, y guía
nuevamente a su pueblo, los "elfos de Keld", junto a los Keldon hacia la necrópolis, donde tendrá lugar según las profecías el Atardecer de Keldon. Los phyrexianos también van hacia allí, y una vez que ambos
ejércitos llegan, los habitantes de la necrópolis, las leyendas muertas de Keld, se despiertan y atacan a amigos y enemigos por igual. Un artefacto despierta un volcán dormido que derrite todo el hielo que forma el
suelo alrededor de la necrópolis, tragándose a ambos ejércitos y cambiando el paisaje de Keld. A punto de ahogarse, Lin Sivvi y Eladamri son "rescatados" juntos con muchos elfos y Keld por una nave mágica, el
"Golden Argosy", que se mueve a través del agua y la tierra como si esta no existiera, transportando a "los verdaderos héroes de Keld" hacia un destino desconocido.
Urza transporta desde Koilos al Vientoligero, su tripulación benalita y los metathran hacia Urborg, tod avía en
poder phyrexiano. Allí se unen a los tritones que invaden desde la costa para intentar recuperar el paisaje pantanoso. Dralnu, un extraño señor de muertos
vivientes lleva adelante su propia lucha, y Agnate se une a él, muy a pesar de sus tropas. La lucha va mal, y el Vientoligero va a buscar refuerzos a Talruum
(una idea de Tahngarth), pero este ha desaparecido con el resto de Shiv. Parten entonces hacia Hurloon, donde destruyen un laboratorio donde los phyrexianos experimentaban con los minotauros, y reclutan a 1000
sobrevivientes, que llevan a Urborg. A pesar de su deformidad, que tiene muy acomplejado a Tahngarth, los minotauros rescatados lo reconocen como
salvador, y dejan un poco de lado sus ideales de belleza cuando su comandante Grizzlegom sufre heridas similares en el "estómago" de una bestia phyrexiana.
El mini-ejército de nueve caminantes de planos en sus armaduras diseñadas por Urza atacan directamente
Phyrexia. Comenzando por la novena esfera, destruyen todo a su paso internándose hacia adentro en la estructura de cebolla de este plano artificial. Misteriosamente, sufren su primera baja en Kristina. La
segunda baja es Daria, a manos del traicionero Satz. El resto de los caminantes quedan perplejos cuando, tras acusar a Satz del asesinato de Daria, Urza activa u n mecanismo especial en el Titán de Satz,
atrapando su esencia y usándola para cargar unas bombas especiales destinadas a destruir una de las esferas de phyrexia. Urza esperaba la traición
de Tevash Szat, y sólo necesitaba una excusa para "matarlo" y no quedar como un desalmado frente a los otros caminantes. Tampoco le gusta al resto de los
caminantes la actitud "adoradora" de Urza hacia Phyrexia. Están de acuerdo en destruirla, pero Urza igualmente sigue creyendo que es una magnífica obra de
ingeniería biomecánica…la idea de reemplazar a Yawgmoth empieza a dar vueltas en la mente de Urza Planeswalker.
Rith y Darigaaz van despertando uno a uno a los otros dragones antiguos, lo cual le cuesta la vida a muchos
otros dragones, lo cual Rith considera un "sacrificio necesario", y de paso le explica a Darigaaz cómo fue que los humanoides atraparon a los antiguos: aprendieron del antiguo rojo el dominio del fuego, y gracias a
ello lo atraparon. Luego dominaron la agricultura, y así atraparon a Rith. Luego la palabra y el conocimiento, y atraparon a Treva (a quien liberan de su tumba debajo de una biblioteca en Benalia). Más adelante
dominaron la magia y atraparon a Dromar (en Vodalia), y fue entonces cuando pudieron atrapar al debilitado Crosis, ya que el poder de los antiguos se incrementa en la medida en que están juntos. Darigaaz siente
este poder crecer dentro de él mismo, pero no será hasta que liberen a Crosis de los pantanos de Urborg que se dará cuenta que él, Rhamidarigaaz, es la reencarnación del antiguo rojo.
Volviendo a Urborg, Karn empieza a recuperar su memoria ya que Urza lo había programado para que los
recuerdos anteriores a cierta cantidad de años vayan desapareciendo para no alterar su psicología. Agnate empieza a desarrollar una extraña enfermedad pero no ceja en sus esfuerzos contra los phyrexianos. Antes
de morir, Grizzlegom lo convence que esta enfermedad es un plan de Dralnu para transformarlo y tener control sobre él como un no-muerto, y a través de él, sobre todos los metathran. Los vivos no pueden aliarse
con los muertos. Agnate cede el control de sus tropas al minotauro y luego mue re - definitivamente - a manos de él. Dralnu percibe su muerte y se enfrenta a Grizzlegom. Dejando de lado a los phyrexianos, los vivos luchan contra los muertos.
El Vientoligero combate en el cielo, donde se encuentra nuevamente con el
Predator, y son abordados. Tahngarth reclama para sí el duelo con Greven il-vec, a quién mata. Karn aborda el Predator y sobrecalienta los motores. Como
recuerdo para Crovax, el Predator es enviado contra la Fortaleza, que ahora se alza en el centro de Urborg. Instantes después de esta victoria, Ertai aparece
sobre la cubierta y secuestra a Gerrard (y a Squee de colado).
El Golden Argosy arriba a Urborg y los héroes de Keld se unen a la batalla. Los dragones antiguos
consideran una ofensa que haya humanoides en los cielos, y atacan sin piedad el Vientoligero.
En Phyrexia, Urza claudica frente a la belleza del plano, y cuando Taysir intenta convencerlo de volver a
Dominaria y dejarlos terminar el trabajo (plantar unas bombas que destruirían una esfera), lo mata y establece contacto con Yawgmoth. Este le presenta en
una esfera inferior algo que él no estaba esperando: a su hermano Mishra, quien desde su "fracaso" en Argoth está prisionero allí, siendo torturado y reconstruído
durante siglos. Mishra le pide que lo ayude, que lo mate y libere de este sufrimiento, pero Urza le da la espalda y lo abandona. Es la última prueba que
necesitaba Yawgmoth para aceptar a su nuevo sirviente: Urza Planeswalker.
Otra vez en Urborg, la mente de Darigaaz entra en contacto con la de Karn/Vientoligero, y el recuerdo de su madre dando la vida por Urza y su causa
en el plano de Serra le genera unos planteos morales que no puede soportar, y se suicida contra un volcán, debilitando el poder de los antiguos dragones. Los
sapientes Magninoth llegan a Urborg atraídos por su antigua prisionera: Rith, y gracias a unas hábiles maniobras de Sisay y un plan de Multani, logran
aprisionarla nuevamente. Una trampa más y Crosis vuelve a los pantanos de Urborg, dejando a Dromar y Treva notoriamente debilitados para enfrentar una rebelión de los otros dragones.
Gerrard es llevado frente a Crovax, quien mata a Squee sólo para que "Yawgmoth" le devuelva la vida, e intenta demostrarle a Gerrard que de alguna manera son "hermanos": ambos
guiados y diseñados por Urza/Yawgmoth, y ambos perdieron a sus amadas Hanna/Selenia. Para Crovax, ya no hay héroes para Dominaria: el mismo Urza
Planeswalker se ha rendido a Yawgmoth. Crovax le demuestra a Gerrard el poder de Yawgmoth: Selenia vive nuevamente junto a él. Gerrard se niega a
creer, pero Hanna aparece también, y es más de lo que puede soportar, y se inclina frente al poder de Yawgmoth.
El Vientoligero está prácticamente destruído, pero Karn sale de la sala de máquinas con el Tomo Thran en
sus manos: ya sabe qué hay que hacer para salvar al mundo.
Ahora sí, ármense de paciencia, porque la novela de Apocalipsis todavía no llegó hasta el sur. Si no llega en
los próximos días, tendremos que dar un nuevo salta hacia el pasado, esta vez hacia los tiempos posteriores de la Guerra de los Hermanos, cuando la faz de Dominaria cambió para siempre, y la oscuridad
y el frío marcaron una Era Glacial.
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